ENTREVISTA

¿CUÁNTO GANA, SEÑOR PRESIDENTE?
Un uso atrevido del derecho de petición
Entrevista con Sergio Aguayo, de Alianza Cívica, por Lise Olsen.

     Desde hace dos años Sergio Aguayo y sus compañeros de Alianza Cívica han estado luchando para revelar dos grandes secretos de la vida política mexicana: cuánto gana en realidad el Presidente de la República, y cómo gasta la partida presupuestal secreta que le otorga la ley mexicana.

     En estos momentos Alianza Cívica está a la espera como una última etapa de una orden judicial que determinará si el Presidente mismo debe entregar la información personalmente a Aguayo, quien es miembro del Comité de Coordinación Nacional de Alianza y firmó la petición original.

     En su opinión, este es un momento clave en los esfuerzos de Alianza, una asociación civil que se creo en 1994 para observar las elecciones presidenciales y que tiene las metas de contribuir a mejorar los derechos ciudadanos y a la "democratización" de México.

     "Existen pocos símbolos tan claros del autoritarismo mexicano como el Presidente, y existen pocos casos tan evidentes de impunidad como el dinero que tiene el Presidente, y los privilegios del Presidente", afirma Aguayo.

     Alianza Cívica está utilizando con éxito el derecho constitucional de petición, una poderosa herramienta que aún es poco conocida por la mayoría de los mexicanos. La ley estipula que las peticiones que estén elaboradas de una manera específica y firmadas por un ciudadano deben ser respondidas de manera razonablemente rápida por todo funcionario que las reciba. Si el funcionario ignora la petición ciudadana, aun cuando se trate del mismo Presidente, puede ser requerido por un juez a responderla. Ese es el procedimiento que está siguiendo, con cierto éxito, Alianza Cívica.

     Los colaboradores del Presidente han sido obligados a presentar la información solicitada, si bien hasta ahora no lo han hecho de manera completa. Alianza Cívica ya obtuvo datos sobre el monto del presupuesto secreto, y también han recibido información sobre el salario que percibe Ernesto Zedillo.

     En el año fiscal de 1996 Zedillo ganó el equivalente a 131 412 dólares (al tipo de cambio de 7.50 pesos por dólar), y con lo que se estima que recibió como bono, la percepción fue de 175 217 dólares.

     Ese total es menor a lo que ganó el Presidente de Estados Unidos, pero más de lo que recibió el Primer Ministro de Canadá en términos de sueldo y gastos. Bill Clinton recibió 300 mil dólares y Jean Chretien obtuvo 166 mil, señala Alianza Cívica en su informe Las violaciones al derecho a la información de los mexicanos.

     En el mismo año de 1996, un obrero de la industria manufacturera mexicana ganaba el equivalente a 1.37 dólares, mientras que su similar en Estados Unidos recibía 12.19 dólares y un obrero canadiense 11.42 dólares, de acuerdo a los datos del informe.

     Además, en términos de otros fondos, Zedillo tiene muchos más recursos a su disposición. Tan solo el "fondo secreto" era de 86 millones de dólares en 1996, por 50 mil dólares con que contaba Clinton y 66 mil dólares disponibles para Chretien.

     "Vistas así las cosas", señala Alianza en su informe, "el Presidente de un país empobrecido y en crisis tiene más recursos a su disposición (y posiblemente más salario) que el Presidente de Estados Unidos y el Primer Ministro de Canadá".

     Pero Alianza quiere saber más. Por ejemplo, ¿cuántos "bonos" y otras gratificaciones recibe el Presidente, a cuánto ascienden, y cómo exactamente está gastando su presupuesto secreto?

     Aguayo, quien es investigador del Colegio de México y columnista del diario capitalino Reforma, considera que Alianza también está ganando de otra manera. Este año la partida secreta del presupuesto del Presidente bajó de 700 millones a 200 millones de pesos, aunque esa disminución no fue anunciada y el presupuesto total del Presidente (las partes secretas y las partes no secretas de la llamada Rama 00023) sigue siendo el mismo.

     En todo caso, considera Aguayo, "es un pequeño triunfo".

     Si consigue la información, el plan de Alianza Cívica es de revelarla a la prensa y al público, tal como hizo hace cerca de un año con Las violaciones al derecho a la información de los mexicanos. Además, Aguayo está interesado en escribir una guía sobre el presupuesto nacional, el cual resulta complicado aún después de tener toda la información.

     Ya hay otros efectos de la lucha de Alianza Cívica. Varias de sus organizaciones estatales y locales han entablado sus propias demandas en Tabasco, Guanajuato, Jalisco y Sonora. Todas esas peticiones buscan información sobre partes secretas de presupuestos estatales o municipales.

     Esta estrategia puede ser imitada por los periodistas. Pero para hacerlo uno mismo, advierte Aguayo, primero hay que tener muy claro qué es lo que se quiere saber. Es necesario ser muy preciso en la demanda, y para hacerla en la forma que establece el derecho de petición se debe enviar una carta que contenga los siguientes elementos:

  1. El nombre de la autoridad a la que se hace la petición (no el de la persona, sino el del puesto).
  2. Nombre completo de la persona o grupo (o su representante legal) que solicita la información, su dirección (para recibir respuestas) y su firma o firmas al final.
  3. Lugar y fecha en el que se escribe la carta.
  4. Una petición clara de la información solicitada, junto con las razones por las que se desea esa información.
  5. Una fotocopia o fotocopias de la credencial para votar con fotografía, ya que este derecho solo se extiende a los ciudadanos mexicanos.

     Por supuesto que sería bueno tratar de conseguir la información reporteando, buscando documentos públicos y otras fuentes. Pero elaborar una carta de derecho de petición no requiere mas que una idea clara de lo que se quiere saber, y algunos minutos para elaborarla y enviarla.

     Claro que después perseguir a los funcionarios durante dos años o más ya es otra cosa.

     "Estos casos requieren tiempo, paciencia y dinero, y requieren algo más: un buen abogado, honesto, dispuesto a enfrentarse al Presidente, o al gobernador o al presidente municipal", dice Aguayo.

     Y concluye: "El derecho de petición es un apoyo que no sustituye a las otras técnicas de información. En mi experiencia, la fuente más rica de información viene de los funcionarios medios y bajos, más que de los altos. El alto funcionario da información para golpear a alguien o para cubrirse él".

[Correo]  [Inicio]  [Arriba]   [Atrás]