REPORTAJE DE INVESTIGACIÓN

EL NARCODINERO ROZA AL HERMANO DEL PRESIDENTE
Por la redacción, publicado en Público el 1 de septiembre de 1997

     El lavado de dinero del narcotráfico toca las esferas de la política nacional sin respetar partido o sector. Desde la familia del expresidente Miguel de la Madrid o el excandidato a la presidencia de la república del Partido Acción Nacional, Diego Fernández de Cevallos, hasta el mismo hermano del Presidente, Rodolfo Zedillo, han sido tocados por la larga vara del lavado de dinero producto del tráfico de drogas.

     El punto común donde se encuentran todas estas figuras de la política nacional es Jorge Fernando Bastida Gallardo, ex líder sindical del Sindicato de Trabajadores Electricistas, ex administrador de la Comisión Federal de Electricidad, hombre de confianza del Leonardo La Güera Rodríguez Alcaine, y protector de Vicente Carrillo, hijo del Señor de los cielos.

     Las operaciones de lavado de dinero las realizó Jorge Bastida en sociedad con Juan Zepeda Méndez, quien, entre otras cosas, fue el secretario técnico del desarrollo Punta Diamante y Playa Diamante en Acapulco, y hombre cercano a José Francisco Ruiz Massieu.

El hilo de la madeja

     La investigación de la Procuraduría General de la República (PGR) sobre este caso arrancó cuando al reventar una casa del narcotraficante Amado Carrillo en el DF encontraron un auto BMW a nombre del Grupo Financiero Anáhuac (GFA). El auto, propiedad del grupo, había sido asignado para uso de Vicente Carrillo, hijo de Amado.

     Las investigaciones condujeron a Jorge Bastida Gallardo, quien en los últimos años había comenzado a operar como lavador de dinero del cartel de Juárez. El 12 de agosto de 1996, Bastida firma una carta de intención para la compra de acciones de GFA. Para la operación designó como coordinador a Juan Zepeda Méndez. El

     Grupo GFA contestó el 21 de agosto que podían venderles acciones de la serie B que el Grupo tenía en tesorería y que para la compra de las acciones serie A tendría que preguntar si alguno de los accionistas estaba interesado en vender.

     La PGR pudo establecer que para la compra de las acciones se utilizaron dólares en efectivo que fueron depositados en una casa de cambio en Ciudad Juárez y girados directamente al grupo financiero. Curiosamente, Bastida presentaba a Vicente Carrillo como su hijo.

     El 18 de marzo) fue detenido Juan Zepeda Novelo, padre de Zepeda Méndez, acusado de lavado de dinero. En el grupo GFA aparecen como presidente Jorge Hurtado y como vicepresidente Federico de la Madrid Hurtado, sobrino e hijo respectivamente del expresidente Miguel de la Madrid. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores niega que el dinero del narcotráfico haya logrado en algún momento el control del grupo, es decir, que las acciones hayan sido vendidas a los "inversionistas" encabezados por Bastida Gallardo.

El político abogado

     Cuando las cosas se complicaron para GFA, a causa de que se les intervino por especulación de dinero del IMSS, Bastida contrató como abogado personal al excandidato panista a la presidencia Diego Fernández de Cevallos para recuperar la inversión congelada a partir de la intervención al banco. El abogado recibió por ello al menos tres millones 995 mil pesos, en dos cheques: uno en marzo de 1997 por un millón 995 mil pesos, y otro por dos millones en abril del mismo año. Ambos cheques salieron de la cuenta a nombre Fondo México Inmobiliario y fueron firmados por Jorge Bastida.

     Diego Fernández y Juan Zepeda hijo habían coincidido antes en el caso Punta Diamante.

Lavado, secado al sol

     Además del las inversiones en GFA, Jorge Bastida se asoció con la compañía Intecon, cuyo propietario y director general es Rodolfo Zedillo Ponce de León, hermano del presidente Ernesto Zedillo, para la compra de un terreno en Reforma y París, en la Zona Rosa, destinado a la construcción de un hotel Meliá.

     El hermano del Presidente, promotor de la obra, buscó la asociación con Hoteles Meliá y con el Banco Bilbao Vizcaya (BBV) para invertir 50 millones de dólares. Quince por ciento vendría de la cadena hotelera, otro tanto de BBV y 70 por ciento de dos empresas mexicanas.

     La empresa del hermano del Presidente se asoció con Jorge Bastida para fundar la compañía Operadora Metropolitana de Hoteles. Bastida compró 50 por ciento de las acciones por 8 millones 750 mil dólares, destinados a la compra del terreno para el hotel, el 22 de enero de 1997, según convenio en poder de este diario. El contrato está firmado por Juan Carlos Fernández García, quien a nombre de Rodolfo Zedillo, firmando por autorización, hizo las propuestas de inversión.

¿Un nuevo hermano incómodo?

     A pesar de la recomendación expresa del Presidente a su familia de no meterse en negocios, Rodolfo Zedillo empieza a perfilarse como el tradicional hermano incómodo del Presidente. No es la primera vez que Rodolfo sale a la luz pública en negocios que no son pulcramente llevados.

     En 1994, en la edición 907 de la revista Proceso, aparece una demanda de varias constructoras chiapanecas contra Rodolfo Zedillo por incumplimiento de contrato y por adeudos de 16 millones de pesos, 4.5 millones de dólares de la época. La demanda fue interpuesta en contra de Rodolfo y Verónica Zedillo y de la compañía Intecon, SA de CV. Entre otras cosas, se le acusó de pagar con cheques sin fondos.

     En aquella ocasión, Rodolfo Zedillo había obtenido un contrato por asociación con el gobierno del estado de Chiapas. Cuando se firmó el contrato, 29 de mayo de 1991, Ernesto Zedillo era secretario del Gabinete de Carlos Salinas. Cuatro años después, esta misma compañía se convirtió en gestora del proyecto de construcción de un hotel en Paseo de la Reforma, en la ciudad de México; para lo cual se asoció con Jorge Bastida, lavador de dinero del cartel de Juárez.

El exilio

     Después del escándalo y ya siendo Ernesto Zedillo presidente electo, Rodolfo compró una casa en fraccionamiento de lujo en San Antonio, Texas, llamado Los Claustros. La casa, según reporta el número 977 de Proceso, costó un millón de dólares y está a nombre de la esposa de Rodolfo, la señora Leticia González Pérez.

     Curiosamente, Rodolfo Zedillo estuvo inscrito en curso de inglés en la Universidad de San Antonio y tiene una visa de estudiante que expira el día 31 de diciembre de 1999, justo unos días después de que su hermano Ernesto concluya su periodo como Presidente. Además de "estudiar", Rodolfo se ha dedicado a hacer negocios en varias ciudades de Estados Unidos.

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