QUÉ HAY DE NUEVO

1968 Los Archivos de la violencia
Los presidentes en su tinta
México en riesgo
Rastreando las noticias

1968 Los Archivos de la violencia
Sergio Aguayo, Reforma, 1998

Este mes nuestra biblioteca se engalana con algunas novedades interesantes. Aún con los ecos de la conmemoración de los 30 años del movimiento estudiantil mexicano recibimos 1968: los archivos de la violencia, de Sergio Aguayo y publicado bajo la coedición de Grijalbo y el diario Reforma.

El objetivo de esta nueva y ambiciosa investigación fue encontrar una explicación coherente de los hechos de aquel dos de octubre y de los acontecimientos relacionados con el movimiento estudiantil, para los que se han acumulado muchas preguntas a cambio de casi ninguna respuesta.

El autor, investigador del Colegio de México y columnista de los diarios Reforma y El Norte, metió mano en todo tipo de documentos para entender las razones y los hechos del movimiento, incluyendo la matanza de Tlatelolco, que marcó la historia del México moderno. Para superar los grandes obstáculos que representan muchos archivos oficiales mexicanos –desde el desorden hasta la censura– recurrió también a información recuperada de archivos, bibliotecas, hemerotecas y filmotecas de Estados Unidos, Canadá y Europa.

Pero los archivos "no hablan solos", observa Sergio, por lo que el investigador debe llegar a ellos con un marco explicativo y preguntas concretas. Así "puede establecerse una conversación intelectual con el pasado, salen explicaciones y también se justifican las soledades del investigador".

El libro se apoya también en la información testimonial aportada por numerosos protagonistas, incluyendo "los que nunca habían sido entrevistados: funcionarios mexicanos de nivel medio y diplomáticos acreditados en México" en 1968. La investigación se dirigió también a aspectos poco estudiados, tales como la lógica de la violencia y la importancia del factor externo en los acontecimientos de 1968, con un fin muy preciso: si se quiere contener y erradicar la violencia política, señala Sergio, es necesario "conocer sus sistema nervioso".

Los presidentes en su tinta
Naranjo, Proceso, 1998

Las imágenes de los excelentes caricaturistas de la prensa mexicana (desde José Guadalupe Posada y el Chango García Cabral hasta Abel Quezada y los moneros de hoy en día) son referencia obligada para conocer el pasado y tratar de entender el presente. Como señala Elena Poniatowska, "la caricatura política es inseparable del periodismo, si no es que de la historia" y, en efecto, seguir el trabajo de Rogelio Naranjo en sus sesenta y un años de vida es un recorrido por la historia de México.

Naranjo, cruel, desafiante, descarnado. Naranjo arte y juego, humor. Naranjo en Los presidentes en su tinta, la colección de caricaturas cuyo nombre y cuyo impacto son reflejados fielmente desde el mismo título. Poniatowska recuerda en el prólogo que el subcomandante zapatista Marcos dijo alguna vez que el mundo sería mejor si fuera dirigido por caricaturistas, los únicos seres de la sociedad moderna capaces de reirse de sí mismos. Y observa Elena: "Lástima, en vez de presidentes caricaturistas, a Latinoamérica y el Caribe le han tocado puros personajes caricaturescos; desde el doctor Francia hasta Juan Vicente Gómez, desde Trujillo hasta Somoza, desde Porfirio Díaz hasta Duvalier. ¿Sería bueno que nos dirigieran Jis y Trino?

Este mes nuestra biblioteca se engalana con algunas novedades interesantes. Aún con los ecos de la conmemoración de los 30 años del movimiento estudiantil mexicano recibimos 1968: los archivos de la violencia, de Sergio Aguayo y publicado bajo la coedición de Grijalbo y el diario Reforma.

El objetivo de esta nueva y ambiciosa investigación fue encontrar una explicación coherente de los hechos de aquel dos de octubre y de los acontecimientos relacionados con el movimiento estudiantil, para los que se han acumulado muchas preguntas a cambio de casi ninguna respuesta.

El autor, investigador del Colegio de México y columnista de los diarios Reforma y El Norte, metió mano en todo tipo de documentos para entender las razones y los hechos del movimiento, incluyendo la matanza de Tlatelolco, que marcó la historia del México moderno. Para superar los grandes obstáculos que representan muchos archivos oficiales mexicanos –desde el desorden hasta la censura– recurrió también a información recuperada de archivos, bibliotecas, hemerotecas y filmotecas de Estados Unidos, Canadá y Europa.

Pero los archivos "no hablan solos", observa Sergio, por lo que el investigador debe llegar a ellos con un marco explicativo y preguntas concretas. Así "puede establecerse una conversación intelectual con el pasado, salen explicaciones y también se justifican las soledades del investigador".

El libro se apoya también en la información testimonial aportada por numerosos protagonistas, incluyendo "los que nunca habían sido entrevistados: funcionarios mexicanos de nivel medio y diplomáticos acreditados en México" en 1968. La investigación se dirigió también a aspectos poco estudiados, tales como la lógica de la violencia y la importancia del factor externo en los acontecimientos de 1968, con un fin muy preciso: si se quiere contener y erradicar la violencia política, señala Sergio, es necesario "conocer sus sistema nervioso".

Las imágenes de los excelentes caricaturistas de la prensa mexicana (desde José Guadalupe Posada y el Chango García Cabral hasta Abel Quezada y los moneros de hoy en día) son referencia obligada para conocer el pasado y tratar de entender el presente. Como señala Elena Poniatowska, "la caricatura política es inseparable del periodismo, si no es que de la historia" y, en efecto, seguir el trabajo de Rogelio Naranjo en sus sesenta y un años de vida es un recorrido por la historia de México.

Naranjo, cruel, desafiante, descarnado. Naranjo arte y juego, humor. Naranjo en Los presidentes en su tinta, la colección de caricaturas cuyo nombre y cuyo impacto son reflejados fielmente desde el mismo título. Poniatowska recuerda en el prólogo que el subcomandante zapatista Marcos dijo alguna vez que el mundo sería mejor si fuera dirigido por caricaturistas, los únicos seres de la sociedad moderna capaces de reirse de sí mismos. Y observa Elena: "Lástima, en vez de presidentes caricaturistas, a Latinoamérica y el Caribe le han tocado puros personajes caricaturescos; desde el doctor Francia hasta Juan Vicente Gómez, desde Trujillo hasta Somoza, desde Porfirio Díaz hasta Duvalier. ¿Sería bueno que nos dirigieran Jis y Trino?

Por lo pronto, Naranjo se ha dedicado a desnudar al poder y a los poderosos de México, desde Gustavo Díaz Ordaz ("la injuria no me ofende") hasta Ernesto Zedillo ("bienestar para la familia").

Como se explica en la introducción, Los presidentes en su tinta es una "intencionada recopilación" de cartones, ordenados por sexenio pero alternado deliberadamente la cronología de su publicación "con el fin de ofrecer una lectura que, a criterio del autor, ayude a entender los hechos políticos y a sus protagonistas".

Hechos y protagonistas que, tal como los retrata sin concesiones Naranjo, se van más bien por el lado de lo sombrío. "Mi sentido del humor es muy pesado", señala el caricaturista en el prólogo de Poniatowska. "Tengo más facilidad para hacer llorar a los lectores que para hacerlos reír". Naranjo se asume como "muy dramático", y agrega "me llega mucho el problema de la gente en México". Y el problema es tal que Naranjo dibuja "con coraje. Tal vez a eso se debe el éxito de mi trabajo, porque lo que se ha hecho por ejemplo en Chiapas, es mostrar al mundo esa diferencia abismal entre ricos y pobres (que existe) en México. Hay ricos y pobres en todas partes, pero en México son sumamente ricos contra sumamente pobres".

México en riesgo
Joel Simon, Editorial Diana, 1998

Acaba de aparecer en México un trabajo de investigación de Joel Simon, excorresponsal en México y ahora colaborador del Comité para Protección a Periodistas (cpj) quien afirma sin tapujos que el medio ambiente natural de este país "está al borde del colapso".

Este es un "problema global", afirma Joel en el prólogo de México en riesgo, ya que el país ocupa el tercer lugar mundial en cuanto a diversidad biológica se refiere y es hogar del 10% de las especies de la tierra. Sin embargo, esta riqueza está amenazada por la contaminación del aire y del agua, el alarmante desgaste de la tierra dedicada al cultivo, la tala inmoderada, los desechos tóxicos y los desastres ecológicos propiciados por un desarrollo industrial y económico que no toma en cuenta la preservación del medio ambiente.

Pero lo más importante para México, señala Joel, es que "el aniquilamiento del medio también tiene enormes implicaciones sociales para todo el país". Por ejemplo, el deterioro ambiental "es la raíz del insoluble conflicto zapatista en Chiapas", donde los campesinos mayas descubrieron que la frágil tierra de la selva en la que el gobierno los alentó a establecerse no soportaría el cultivo intensivo. Muchos de ellos se unieron a la guerrilla zapatista, recuerda Joel, mientras que el Ejército Revolucionario del Pueblo "también surgió en respuesta al medio ambiente degradado en Guerrero".

El autor también relaciona la volatilidad económica que afecta al país con "el asombroso daño al ambiente causado por su rápida industrialización", e identifica como "principal culpable" a pemex, el monopolio petrolero estatal.

Joel explica a los lectores mexicanos que la intención original del libro es demostrar a los "escépticos en Estados Unidos que compartimos un destino común con México, y que la extinción del medio ambiente de este país debe preocuparnos en forma inmediata". Sin embargo el libro también es "una crítica sustancial" a las políticas ambientales de México, en un intento por convencer a los lectores de ambos países "acerca de la urgencia del problema al que nos enfrentamos y de la necesidad de tomar acciones inmediatas". Los asuntos ambientales, remata Joel, "no respetan las fronteras".

Rastreando las noticias
Sergio René de Dios Corona
Universidad del Valle de Atemajac

Sergio René de Dios Corona, del diario Público de Guadalajara, nos ha enviado Rastreando las noticias, del cual es autor. Se trata de un sencillo y claro manual con algunas técnicas y estrategias de la producción informativa tales como el rastreo informativo, cómo anticiparse a los hechos y la planificación de la investigación. El libro es un auténtico producto de los desvelos y penurias que por más de 10 años Sergio ha pasado en redacciones de su ciudad, y busca "correr un poco las cortinas de lo que sucede en las salas de redacción de prensa y mostrar otro ángulo del periodismo".

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