| Saber cómo es y qué piensa la
representación política en un momento dado
es una cuestión útil para los lectores
de la prensa en un país como Venezuela,
inmerso actualmente en un proceso de rápido
cambio político.
¿Cómo indagarlo? El
departamento de investigación de El
Universal, un
periódico nacional de Caracas, diseñó un
censo con 32 preguntas para un grupo de
candidatos a la Asamblea Nacional
Constituyente con posibilidades de ser
electos en los comicios del año pasado. El trabajo
fue otro ejemplo de periodismo
latinoamericano asistido por computadora (PAC), y tuvo
una particular novedad: los lectores comenzaron a saber cómo pensaba
la Constituyente que ellos habían elegido, justo a partir del día
siguiente a las votaciones.
El Censo Constituyente fue una experiencia
periodística sin precedentes en el área de
estudios de élites en Venezuela, y fue posible por
la automatización de los escrutinios oficiales venezolanos por
parte del Consejo Nacional Electoral. Tal como estaba previsto, apenas
dos horas y media después de haber sido cerradas las mesas
de votación se conocieron los nombres de los 128 candidatos ganadores.
El cuestionario que se entregó a los candidatos
durante las dos semanas anteriores a las
votaciones contenía temas de política
nacional, algunos rasgos de valores y aspectos sociodemográficos, como
edad, estado de nacimiento, sexo y origen
social.
La jefatura de redacción de El
Universal había propuesto a los
investigadores publicar al día siguiente de
las elecciones. Por eso, el punto vital que
tuvo que enfrentarse previamente fue
determinar quiénes serían los ganadores de
entre más de mil candidatos. Tan delicado
problema fue resuelto exitosamente con algo de
cálculo político y un poco de suerte.
La decisión sobre cuántos y cuáles candidatos
debían entrevistarse fue tomada un mes antes
de las elecciones. Se calculó que dos candidatos
por cada uno de los 128 cargos darían 256 entrevistas, una cantidad
razonable para ser realizada por el equipo de 11 reporteros del
departamento de investigación y la Fundación Andrés Mata.
El sistema electoral usado fue de lista abierta,
de mayoría simple. Para decidir quiénes
serían los entrevistados, se acogió inicialmente la
tesis de seleccionar a todos los candidatos identificados con el presidente
Hugo Chávez, quien gozaba de muy alta popularidad. Así se
definieron los primeros 128 candidatos.
Los otros 128 entrevistados fueron escogidos entre los bandos
partidistas claramente opositores e independientes. En Venezuela los
candidatos están dispuestos a atender a la prensa por teléfono, incluso
para responder un cuestionario de 32 preguntas.
De manera que lo más difícil para lograr las entrevistas fue
encontrar los números telefónicos de los 256 candidatos. Sólo unos 10
candidatos seleccionados no pudieron ser entrevistados, ya fuera porque se
n e g a ron o porque no pudieron contactarse.
Pero el resultado electoral fue sorpresivo. Los partidarios del
presidente Chávez ganaron 122 de los 128 cargos, sólo cuatro la
oposición, y dos fueron independientes. Tan sólo uno de los candidatos
electos no había sido colocado en la lista inicial de entrevistados. Los
ganadores entrevistados fueron 118. Los cuestionarios codificados fueron
vaciados por dos reporteros quienes usaron el procesador SPSS. Así se
creó la base de datos con 42 variables distintas, con datos y las
respuestas de 256 candidatos a la Constituyente.
A las 6:30 de la tarde del domingo 26 de julio, el organismo electoral
anunció por su página de internet resultados parciales con más de 80%
de los votos escrutados. Se anotaron los 128 candidatos ganadores y a las
8:30 de la noche, ya se había construido la base de datos final en SPSS.
El primer día sólo fueron publicados resultados de cuatro preguntas;
con ellas descubrimos que 97% de los elegidos pensaba en implantar la
reelección presidencial. Otros siete reportajes fueron presentados en los
días posteriores bajo el título Así piensa la Constituyente.
Un punto trascendental de la investigación lo arrojó el cruce de las
variables sobre el origen familiar y el nivel educativo del constituyente.
Se encontró que la mitad de los electos de la nueva clase política
dominante cumple con la condición de ser universitario proveniente de la
clase baja o media baja. Tal condición la cumplía sólo el 37% del
Congreso elegido 8 meses antes. Ninguno de los electos a la Constituyente
dijo provenir de la clase alta.
En los días siguientes presentamos hallazgos sorprendentes. A pesar de
que la tendencia de izquierda nacionalista había arrasado con los cargos,
29% de los constituyentes se pronunciaba por la venta parcial de la
empresa petrolera. No obstante, la mayoría de la Constituyente incluyó
una norma en la Constitución prohibiendo tal eventual venta.
Ciertamente, no fue usada a profundidad la potencialidad del SPSS. Pero
fueron creados índices relacionando varias preguntas sobre el tema
militar y la política de descentralización, que permitieron determinar
una alta tendencia a la participación política de los militares y
también hacia la descentralización.
El Censo Constituyente fue el segundo estudio de élites políticas que
realizó el diario El Universal durante 1999, y que ha sido un
novedoso aporte del periodismo de precisión a la ciencia política para
la consulta en universidades de este país latinoamericano. Para este año
se planeó un tercer estudio con la elección del nuevo Congreso, para
seguir conociendo la calidad y el pensamiento de la élite política
durante el proceso de cambios en Venezuela.
El 62.2 % de la Asamblea Nacional
Constituyente aopya el Control
Estatal de Petróleos de Venezuela
Carlos Subero es reportero del diario El Universal de Caracas.
Una versión en inglés de este texto apareció en la publicación Uplink,
del National Institute for Computer Assisted Reporting,
organización hermana de Investigative Reporters and Editors.
Por Yolanda Ojeda Reyes
Tomado del reportaje publicado en la página de internet del diario el
28 de julio de 1999 En la recién electa Asamblea Nacional Constituyente
(ANC), 60.2% de sus miembros opina que Petróleos de Venezuela (PDVSA)
debe seguir siendo propiedad exclusiva del Estado.
Este porcentaje se desprende de los resultados del Censo Constituyente
de El Universal. No obstante, frente al análisis de otras
alternativas planteadas en el estudio, se observa una tendencia a aceptar
una eventual privatización parcial cuando 22.7% de los consultados
manifestó un apoyo a la posibilidad de que una parte del capital de PDVSA
pudiera ser vendida a los venezolanos.
En cambio, solamente 5.5% de los miembros de la Asamblea se identificó
con extender esta alternativa también a extranjeros. En cuanto a una
venta total la posibilidad luce remota, coincidiendo con un criterio
extendido. Sólo una persona se acogió a la última alternativa planteada
de una privatización total.
A los encuestados se les consultó con cuál de las siguientes
alternativas se identificaba más:
A. PDVSA debe permanecer como propiedad exclusiva del Estado.
B. Una parte del capital de P D V S A puede ser vendida a los venezolanos.
C. Una parte del capital de PDVSA puede ser vendida a extranjeros.
D. PDVSA puede ser privatizada totalmente.
OPINIÓN POR EDADES
En otro enfoque, el censo indica que aquellos que tienen hoy entre 56 y
60 años respondieron en un porcentaje mayor (83.3) a la primera
alternativa planteada en el cuestionado de que PDVSA debe permanecer en
manos del Estado.
Tal vez allí pudiera influir el arraigo de una cultura rentista que se
profundizó en la década de los 60, cuando estas personas tenían entre
17 y 21 años de edad.
Era la época del resurgimiento del programa democrático, tras la
caída de la dictadura y el petróleo comenzó a jugar un papel más
preponderante. Los menos defensores de una exclusividad estatal del holding
petrolero están ubicados en los que tienen entre 66 y 70 años, es
decir los que nacieron en la década de los treintas.
Del 22.7% que está de acuerdo con vender acciones a venezolanos, la
pro p o rción mayor se encuentra entre los que tienen actualmente entre
61 y 75 años, mientras que una menor disposición se localiza entre los
que tienen entre 36 y 40 años y entre 56 y 60 años.
CLASES
Los miembros de la Constituyente que respondieron que PDVSA debe seguir
perteneciendo al Estado, señalaron que su familia de crianza p rovenía
en su mayoría de la clase baja (63.3) media baja (68,6) y media (68.2).
De acuerdo a los resultados, los que vienen de la clase media estarían
más proclives a abrir el capital a los venezolanos.
Por otro lado, los asambleístas que representan a estados no
petroleros respondieron en mayor proporción a la idea del control
estatal. Así podemos observar a los del Distrito Federal: 87.5% frente a
los del Zulia 46.2% o Miranda 70% y Anzoátegui 40%. Esta relación varía
un poco cuando se analiza el estado de nacimiento que no necesariamente
representan. Allí 77.3% de los que nacieron en el Distrito Federal
señalan que PDVSA debe ser del Estado y en el caso del Zulia se eleva a
53.3%; los que nacieron en Miranda 83.3% y los de Anzoátegui 55.6%.
EXTRANJEROS
En muchos de los criterios señalados por varios de los consultados, en
la mayoría de los casos se indicó que era necesario que PDVSA siguiera
siendo una industria de "todos los venezolanos" y que el Estado
venezolano debía ejercer su control. La mayoría descartó vender una
porción del capital ni siquiera a los propios venezolanos.
Algunos alegaron que esto se podía convertir en una compuerta para que
en el futuro "la gallina de los huevos de oro" pasara a manos
privadas. Varios de los que optaron por la segunda alternativa del
cuestionario: una parte del capital de PDVSA puede ser vendida a los
venezolanos, suponían la necesidad de una reestructuración previa del
Estado.
Aunque el tema no fue específicamente consultado, varios se most r a
ron preocupados por el destino que se le daría a los recursos .
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