Hace casi tres años, navegando por internet, me topé con
la página de Periodistas de Investigación, y quedé impresionada. Mi sorpresa no se
debía al diseño del sitio o a la utilidad de sus servicios que sin duda la
tenía sino a la coincidencia...
Entonces yo trabajaba intensamente en el campo de la
investigación documental, ansiosa de conocer recursos electrónicos útiles para
periodistas, con el fin de plasmarlos en mi tesis profesional y en mi de-sempeño laboral.
La página de Periodistas de Investigación era mi
proyecto hecho realidad, una red de periodistas cuyo objetivo primordial era el
intercambio de información y la capacitación profesional. La avalancha electrónica
había comenzado.
Gracias al valioso correo electrónico pude tener contacto
con Lise Olsen, entonces directora de Periodistas de Investigación, y conocer las
entrañas del proyecto.
Felizmente, Lise me invitó a colaborar con la
organización, y desde entonces han pasado muchas historias y personas que han trabajado
arduamente para consolidar a Periodistas de Investigación.
Primero en casa de Lise, y después en la querida oficina
de Gamma 1, en Coyoacán, han sido varias las aventuras personales y profesionales que
hemos atestiguado, y con ello, el crecimiento no solo de Pe-riodistas de Investigación
como organización, sino de cada uno de sus miembros.
Ese crecimiento se ha consolidado también en mi persona.
Hoy uno de los ciclos profesionales más felices de mi vida se cierra.
Después de coleccionar y archivar cientos de reportajes y
bases de datos, impartir decenas de talleres y cursos de periodismo asistido por
computadora, periodismo electrónico y periodismo de investigación; de enviar cientos de
mensajes electrónicos, y sobre todo, de conocer y trabajar con una maravillosa y plural
gama de periodistas, ha llegado el momento de tomar un nuevo camino.
Agradezco a los periodistas interesados en el uso de
nuevas herramientas tecnológicas la oportunidad de viajar por el continente y compartir
conocimientos y angustias, el entusiasmo por nuevos proyectos, por involucrarse con esta
organización. Gracias por las enormes lecciones que sabiéndolo o no me
dieron.
Gracias a los miembros fundadores (la lista es grande,
pero gracias a todos) y al arduo trabajo de Lise y Pedro Enrique; sin ellos, este proyecto
no existiría.
Y gracias también a los socios actuales y a los que
vendrán. Será su interés y trabajo en este proyecto el que fortalezca cada día el
excelente trabajo desempeñado actualmente por mis compañeros de oficina.
Un abrazo para todos.
Alma Delia