COLUMNA

El periodismo de investigación estadunidense, ¿en retirada?
Por Brant Houston*

Dos recientes y controverti-dos reportajes publicados en Estados Unidos han provocado cierta preocupación respecto a la integridad y el futuro del periodismo de investiga-ción. Por un lado la cadena de televisión CNN y la revista Time se re-tractaron de su reportaje sobre el uso de gas nervioso durante la guerra de Vietnam (ver el número anterior de La Red), mientras que el diario The Cincinnati Enquirer repudió en su primera plana una sección es-pecial que había publicado sobre las prácticas empresariales de la com-pañía bananera. Fue una dura combinación de uno-dos que sacudió a la profesión periodística.
Algunos miembros de Investi-gative Reporters and Editors (IRE) se preguntaron cómo fue posible que dos organizaciones desautori-zaran tan rápidamente proyectos que no sólo se habían desarrollado durante meses, sino que también fue-ron revisados por experimentados periodistas y/o abogados. Algunos se preguntaron si ello presagia una retirada del periodismo de investigación.

Si bien el periodismo de investigación siempre ha recibido ata-ques, y si bien su popularidad va y viene, existe poca evidencia para sugerir que no es considerado co-mo una parte esencial del periodismo estadunidense.

Cada año el concurso de periodismo de IRE y otras competencias reciben cientos de sólidos reportajes de investigación, aportados por organizaciones noticiosas grandes y pequeñas. Estos reportajes, que no han sido refutados, denuncian fechorías, abusos, casos de in-competencia y fraudes. En ocasiones provocan reformas y reaccio-nes, a veces sirven como contrapesos a las irregularidades, y otras más tan solo informan. Pero protegen a un público que, a pesar de sus dudas respecto a algunas actividades de la prensa, aún confía en el papel de perro guardián que cumplen los periodistas.

Bill Marimow, editor del diario The Baltimore Sun y dos veces ganador del premio Pulitzer, dice que al fungir como juez en el concurso del año pasado vio un gran número de reportajes de investigación producidos en todo el país. Marimow, cuyo diario obtuvo este año tanto un Pulitzer como una medalla de IRE por su investigación sobre la demolición de barcos, dijo que considera que los reportajes de CNN-Time y del Cincinnati Enquirer son aberraciones.

"Toda profesión tiene sus aberraciones", dijo. "Las aberraciones nos hacen conscientes de los más altos ideales de la profesión".
Marimow agregó que los problemas recientes deben tener un efecto saludable en las organizaciones noticiosas al destacar la nece-sidad de "ir hasta el fin del mundo" para obtener todas las versiones sobre una historia y al propiciar el rigor y la imparcialidad al hacer un reportaje.
Judy Miller, presidenta de la junta de gobierno de IRE y editora del The Miami Herald, considera que las controversias no han teni-do un efecto amedrentador en el periodismo de investigación que se practica en ese diario.

Miller, quien supervisó los reportajes del Herald sobre los fraudes electorales cometidos este año en los comicios por la alcal-día de Miami, espera que las retractaciones no provoquen que otros periodistas se desvíen de las investigaciones difíciles.

"Sería desafortunado que estas notorias controversias enfriaran el entusiasmo por el periodismo de investigación y desviaran la atención de los cientos de reportajes de prensa y TV que denuncian situaciones con solidez y contundencia y ayudan a cambiar las cosas para bien", dijo. "Lo que necesitamos es hacer más reportajes de investigación, no menos".


Brant Houston es Director Ejecutivo de Investigative Reporters and Editors (IRE).

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